En los tiempos que corren lo que más falta nos hace son risas, humor y buen rollo. Esto es un hecho más que indiscutible. Por eso, no es extraño ver que hay cada vez más campañas publicitarias o acciones de marketing que juegan con el humor y nos provocan una carcajada. Desde spots absurdos con coletillas que repetimos hasta la saciedad, hasta marketing de guerrilla basado en bromas de cámara oculta que disfrutamos viendo por Internet de una forma muy pícara y maliciosa. ¿O acaso no lo has hecho tú también?

Sin embargo, en estos casos, el tono de humor suele ser proporcionado por la propia marca o por los ingeniosos creativos que crean la acción. El spot es una pieza donde el anunciante es, al final de todo el proceso, el que manda sobre el guión, y donde la mayor parte de las veces impera una unidireccionalidad entre marca-público. Pero hay veces en las que los usuarios son quiénes crean el contenido, y de una forma espontánea, una acción de marketing acaba convirtiéndose en algo social, simpático y humorístico. 

Hasta la amiga Julia Roberts quiere repartir risas  hoy en día (o más bien miedo!)   ;-)
Estas cosas ocurren sobre todo en Internet, donde el contenido ya no es el rey (una aborrece esta frase de las veces que ha sido utilizada). Ahora los usuarios son los grandes reyes y a este paso, serán considerados como faraones. Cosa, que por cierto, puede estar muy bien, porque se plantean nuevos retos en los departamentos de marketing y eso, a los publicistas, nos pone…¿verdad? :-)

El caso más reciente donde se mezcla la interacción con el humor lo encontramos en la marca Lays. La popular marca de snacks ha organizado una acción titulada “Do Us a Flavour” (“Haznos un sabor”, frase que juego de palabras con la popular frase “Haznos un favor”). Se trata de un concurso donde los usuarios tienen que inventar los sabores más “rarunos”, pero que pueden quedar igual de genial en unas patatas Lays. Y lo más suculento es el premio del concurso: la marca ofrece un millón de dólares a la persona que gane con su sabor. 

A través de un microsite (que está vinculado a una aplicación de Facebook), el usuario puede crear su propio sabor, personalizando su nombre y los ingredientes que llevan. También puede promocionar su sabor a través de las redes sociales y mostrar al mundo su creación. 

Hasta aquí puede parecer algo inocente, una campaña simpática entre tantas. Pero lo bueno ha venido con las respuestas de los usuarios. Éstos han creado sabores de todos tipos, algunos incluso que reparten risas para rato. “Carne de hombre” “Memorias reprimidas de la infancia” “Aliento de abuelo” o snacks sabor “crisis existencial” son algunos de ellos. 

Sin duda, los sabores que mostramos hoy en La Caja son de lo más frikis, pero ello no quiere decir que también se estén creando sabores novedosos que puedan funcionar. De hecho, el año pasado ya se hizo este concurso, y no sólo se otorgó el premio, sino que también se seleccionaron tres finalistas (sabor de pan de queso y ajo, sriracha – una salsa picante procedente de Tailandia-, y tortitas con pollo). Pero estos sabores no se quedaron en lo virtual del asunto, fueron puestos en el mercado. 
Así que ojo con la edición de 2014, porque están buscando tres finalistas que se lleven 50.000 dólares, y un ganador que elija entre el millón de dólares o llevarse un 1% de las ventas de su sabor creado. ¿Te atreves con el reto de inventar un sabor para Lays? ¿Cuál pondrías? 

[Inventia ha encontrado esta acción tan simpática aquí ]


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