Ay los graffitis…Esas obras de arte que son consideradas por muchos como auténtico gamberrismo del siglo XXI. Una confiesa que se declara fan absoluta de estos murales urbanos, porque no sólo puedes ver una manifestación artística, sino que, si no circulas habitualmente por una determinada zona, puedes llevarte sorpresas agradables. El graffiti es, en muchas ocasiones, algo inesperado que ha sido hecho de forma premeditada por alguien que quiere transmitir un pensamiento, un hecho o hablar a través de la imagen sobre una temática. 
¡Ojo! Hay graffitis y “graffitis”. En este caso, cuando hablamos de graffiti, nos referimos a aquellas pintadas que tienen detalles, formas y colores que han sido diseñados como si de un cuadro se tratara. Esos garabatos sin sentido, sueltos, poniendo insultos o desvaríos varios y que encontramos muchas veces no tienen cabida en este post. Quién sabe si en un futuro con esas “pintarrajadas” se pueda hacer algo creativo y guay y una lo cuente en La Caja. Pero por ahora nos quedamos con ese arte urbano que está inundando a pasos agigantados las ciudades y que tanto gusta mirar. 
Ahora bien, existe una nueva concepción del graffiti que puede pegar fuerte y solucionar las diferencias de opinión sobre si el arte urbano es arte o gamberrada. Anna Garforth es una artista que está buscando un cambio en la percepción del graffiti y ha ideado algo que es sencillamente genial. Ha tuneado una parte de la ciudad donde los graffitis no eran bienvenidos, y ha creado nuevos graffitis hechos de musgo. Y el resultado final ha sido muy bueno. 

La idea era crear palabras con una tipografía atractiva hecha de musgo, que saliera literalmente de los viejos ladrillos de los edificios encontrados en Reino Unido y otros lugares. Lo bueno de esto, es que no hay productos tóxicos por medio, como puede ocurrir con un spray de pintura. Ello hace que lleguemos a varias conclusiones: por un lado, que en el arte urbano se puede descubrir un nuevo subtipo como el arte urbano ecológico, que la ecología está cada vez está más presente en nuestras vidas, y que este proyecto puede ser una solución a la hora de concebir una forma innovadora de urbanizar las calles
¿Os imagináis encontraros con algo así por vuestro entorno? 

[Inventia ha encontrado este caso tan eco-graffitero aquí ]

Entrada anterior

Horror channel: Una app que te provoca pesadillas

Entrada siguiente

Do us a flavour: Los sabores más rarunos de Lays

Sin comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>